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Villepin, Semprún
y Thuram lideran la campaña de oposición al proyecto de ley
EFE
- París - 14/10/2007
Alrededor de
6.000 personas participaron anoche en un multitudinario acto de
protesta en París contra el proyecto de ley elaborado por el
Gobierno del conservador François Fillon, que implanta pruebas de
ADN para los inmigrantes que quieran acogerse a la reagrupación
familiar.
Un concierto
organizado por los promotores de la campaña antigubernamental -la
asociación SOS-Racismo, el periódico Libération y el
semanario satírico Charlie Hebdo- reunió ayer a los
contrarios a una medida de consideran que atenta contra la
integridad de los inmigrantes. 185.000 personalidades, entre los que
se cuentan intelectuales y políticos tanto de izquierdas como
conservadores, apoyan la campaña y muchos de ellos estuvieron anoche
en París. Entre los firmantes del manifiesto están la actriz
Isabelle Adjani, el futbolista Liliam Thuram o el escritor Jorge
Semprún.
Anoche secundaron
la protesta líderes del Partido Socialista como el primer
secretario, François Hollande, el ex primer ministro Laurent Fabius
o el alcalde de París, Bertrand Delanoe; del Partido Comunista
Francés como el ex ministro Jack Ralite; o de los Verdes, como
Cécile Duflot.
Tampoco faltó el
líder centrista François Bayrou, e incluso un miembro de la mayoría
conservadora, el ex ministro François Goulard, quien justificó su
posición porque la tradición jurídica francesa "excluye la genética
de la filiación" para los franceses, y lo mismo debe aplicarse para
los inmigrantes. Hollande también ha coincidido en la idea de que
"no se puede definir a la familia por un acto genético", y ha
insistido en que "lo prudente sería retirar la enmienda".
En el concierto
tomaron la palabra artistas como Isabelle Adjani, Michel Piccoli,
San Severino, Josiane Balasko, Emmanuelle Béart o Philippe Torreton;
periodistas como Philippe Val, Laurent Joffrin y Serge Moati; o el
filósofo Bernard-Henri Lévy.
Polémica pero con
respaldo popular
SOS Racismo, por
boca de su presidente, Dominique Sopo, reclamó al presidente
francés, Nicolas Sarkozy, que intervenga en el debate y obligue a
retirar la enmienda a la ley sobre la inmigración. Dicha enmienda,
presentada por el diputado conservador Thierry Mariani, ofrece la
posibilidad a los inmigrantes que quieran acogerse al reagrupamiento
familiar en Francia de demostrar, con pruebas de ADN, la filiación
de los miembros de la familia cuando no haya registros civiles
fiables que lo prueben.
Pero según una
encuesta realizada esta misma semana, un 56% de los franceses
aprueban el recurso al test genético para los inmigrantes -una
práctica que existe en una docena de países de la Unión Europea-, y
la proporción es superior entre las capas populares. Con todo, la
enmienda ha provocado grietas en el seno del Gobierno. La secretaria
de Estado de Política de la Ciudad, Fadela Amara, de origen magrebí
y procedente de la izquierda política, la ha calificado de
"repugnante".
Aunque no ha
acudido al concierto, el anterior primer ministro y rival directo de
Sarkozy en la lucha por el liderazgo de la Unión por un Movimiento
Popular (UMP), el conservador Dominique de Villepin, que se está
significando en las últimas semanas por sus declaraciones contra la
política del actual Gobierno, también condenó el contenido de la
enmienda y juzgó que debería suprimirse. "Mezclar la genética y la
inmigración me parece de por sí condenable", declaró en una
entrevista a la televisión Villepin, quien subrayó que "este símbolo
no es aceptable (...) En materia de principios, no hay que transigir
nunca".
Una comisión
mixta de siete senadores y siete diputados debe reunirse el martes
para elaborar una versión común de la ley para las dos cámaras
parlamentarias, y en particular del apéndice sobre el ADN. |